
Dos semanas continuas de teatro, del 4 al 16 de enero de este 2010. Obras con una diversidad de miradas sobre la estética de la puesta en escena. Compañías jóvenes de diversos puntos del país y con enormes ganas de hacer un buen trabajo artístico. Eso fue, más o menos esta muestra de teatro que se llevó a cabo en la, generalmente, insípida ciudad de Los Ángeles de Chile.
La provincia del Bío-Bío, que se empeña en poner de manifiesto los valores de la "tradición" y el folclore, se vio remecida por una buena dosis de experimentación y vanguardia cultural. Significativo es el hecho de que, paralelamente, se estuviera celebrando en Los Ángeles la "fiesta de la chilenidad" con, me imagino porque no fui, mucha empanada, mucho vino tinto y "pies" de cueca.
De algún modo, la muestra nacional de teatro fue una fiesta de chilenidad, de esa chilenidad crítica, que es capaz de mirarse y verse fea, triste, con esperanza, loca, copiona, resentida, amistosa, en resumen, plural.
Destaco tres montajes, de entre los 11 que se presentaron: Projetc_Salvador, la hora de la 11, de la compañía La Frontera y El Once de la Compañía La Junta. Ambas compañías abordan el tema del Golpe de Estado desde una mirada crítica y absolutamente conte
Más directo, en este sentido, va la obra "Canción para Caminar sobre las aguas", adaptación de la novela homónima de Rivera Letelier, que puso en escena el Teatro la Concepción. Aquí el recuerdo es directo, el racconto trae el viaje hippie por un país que cambió brutalmente. El juego de la nostalgia que ponen en escena es mucho más evidente en esta obra que en las dos anteriores.
Los Ángeles seguirá siendo una ciudad conservadora. No hay vuelta. Pero algo pasó en estas dos semanas de teatro. Algo que tiene que ver con la posibilidad de discutir lo establecido, de mirarnos de otra manera.
Estas semanas que nos quedan de verano pensaré en esas maneras diversas de ver la realidad múltipla, y mientras camine por Colón extrañaré profundamente el cartel que recordaba por dos semanas éramos el centro del teatro nacional, que Bío-Bío era sinónimo de "Teatro Abierto".